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Tres Parodias de "Mi Noche Triste"

 




s sabido que en 1917 Pascual Contursi marcó un hito en la historia del tango con los versos de “Mi noche triste”. Sin embargo, su aceptación no fue inmediata; el público necesitó tiempo para asimilar esa nueva forma poética con lunfardismos y desfachateces como “la catrera se pone cabrera” y, más difícil de aceptar, el mensaje llorón que lastimaba el orgullo machista.

El carácter del guapo y el lugar que daba a la mujer fueron desarrollados por Borges[1] y sucesivos intelectuales aunque muy pocos testimonios nacidos de las entrañas más profundas de la sociedad sobreviven en nuestros días.

Por eso adquieren especial interés tres versiones humorísticas de la época[2] ubicadas estratégicamente al comienzo, en la última página impar y contratapa de un mismo cancionero:

 





























La similitud entre la primera versión y la tercera podría indicar que una se inspiró en la otra o bien tratarse de una alteración tan involuntaria como inevitable en la transmisión oral, donde cada uno quita, agrega o modifica según su parecer, pero lo importante para este trabajo es que si se incluyeron en el mismo cancionero podemos inferir que ambas gozarían de la misma popularidad y difusión.

Por su parte, la ausencia de los versos originales de Contursi confirma la falta de aceptación por parte de los editores y tal vez del sector de la sociedad al que estaba destinada esta "Colección de cantos nacionales", con marcado predominio de temas folklóricos.

Esas tres no fueron las únicas parodias de "Mi Noche Triste". En 1920 José Bohr dirigió un corto cinematográfico de su autoría titulado “Mi Noche Alegre” y en 1924 la orquesta de Francisco Canaro  inmortalizó un tango homónimo en el sello Odeon. La etiqueta del disco señala como autor de la música a Samuel Castriota cuyas diferencias con Contursi forman parte de la historia del tango. Si bien en estos casos no afectaría el mensaje, el título sería un indicativo de la intención burlesca. 


Porque cada parodia encierra una burla y ésta, a su vez, una crítica a un tema arraigado en la memoria colectiva, estas expresiones genuinas y espontáneas constituyen un complemento popular que enriquecen a los más enjundiosos estudios académicos.


Ana Turón

Azul, febrero 22 de 2021

Un especial agradecimiento a Manuel Guerrero Cabrera por su aporte documental







[1] “El hombre que piensa cinco minutos seguidos en una mujer no es un hombre, es un marica”. (Historias de Rosendo Juarez - 1970).

[2]En el cancionero no consta fecha de edición, pero por el contenido se deduce que podría tratarse de 1919 o 1920