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El día que a Gardel le dieron un piedrazo

 

Su gusto por el Boxeo y su admiración por Mocoroa

 




a debilidad de Gardel por el turf suele eclipsar su afición al fútbol y al boxeo, que por entonces se disputaban el título de “pasión de multitudes”. Aunque poco afecto al rigor disciplinario de las prácticas deportivas, conocía sus reglas y estuvo vinculado a púgiles amateurs y profesionales desde su etapa prohibida.

El primer registro histórico que lo vincula al pugilismo es la dedicatoria de una foto: “A mi simpático amigo de las miquetas caneras Ángel Rodríguez[i], recuerdo de Carlos Gardel, 22-4-13”. De aquí se desprende que ya se conocían (“amigo”), pero Rodríguez solo había peleado dos veces como profesional[ii], por cuanto “miquetas caneras” adquiere otra relevancia. Consultado al respecto, el Dr. Oscar Conde señaló que por entonces “canera” no se refería exclusivamente a “cana” (policía), sino que tenía un significado más amplio y que podría interpretarse “miquetas (trompadas) callejeras”. Por esta interpretación se deduce que la amistad -que se prolongó hasta 1933-, pudo haber nacido antes de su debut como boxeador profesional (1912).

     

La amistad entre Gardel y Angelito Rodríguez, documentada entre 1913 y 1933

El 17 de septiembre de 1917 Rodríguez obtuvo su título de Campeón Sudamericano de los medio pesados al vencer por Knock out al panameño William Daly en el Circo Estable de Santiago de Chile. Si bien hay autores que afirman que Gardel y Razzano estuvieron presentes, ese día actuaron en el Teatro Casino de Buenos Aires en un programa a beneficio del Panteón del Cuerpo de Bomberos y Policía de la Capital[iii] y luego partieron hacia Valparaíso, Viña del Mar y Santiago donde debutaron el 15 de octubre, por cuanto las posibilidades de que se hayan encontrado son casi nulas.

En cambio, el 12 de febrero de 1918 estuvieron entre los seiscientos espectadores del Teatro Casino de Montevideo, cuando Angelito venció por Knock out al debutante Luis Ángel Firpo. Años más tarde, el historiador Horacio Estol recogió esta anécdota: "Hombre... me acuerdo que esa noche, en el ringside, estaba Carlitos Gardel, del que era muy amigo. Firpo estaba fuera de combate y Gardel aplaudía".

Para entonces nuestro cantor había conocido a Daniel Perícoli[iv] -quien había ganado su primera pelea el 4 de marzo de 1912 en un festival organizado por Jorge Newbery- y a Nicolás Preziosa[v], con quien asistía a espectáculos deportivos y entrenamientos en la Asociación Nacional y en L’Aiglon.  

También había comenzado a cultivar la amistad de Luis Ángel Firpo (1894-1960), quien hizo sus primeras armas en el Abasto Boxing Club y frecuentaba el “Chanta Cuatro”, la Confitería “La Real”, el “Café de los Angelitos” y el café “El Banderín”. Pese a las numerosas referencias de tal amistad, no hay registros de que lo haya visto en otra pelea luego del ya referido debut. En cambio, quedó en la historia el encuentro del 2 de junio de 1921, cuando Firpo asistió como espectador a la presentación del dúo Gardel-Razzano en el Salón Víctor Hugo de Junín, los cantores agradecieron su presencia, le dedicaron un tema musical y se estrecharon en un abrazo.

Por su tendencia a la obesidad, ese mismo año ingresó con otros artistas a la Asociación Cristiana de Jóvenes, a instancias del campeón de box y entrenador Enrique Pascual[vi], a cuyos masajes se sometían: “Estas no son manos, son tenazas que me trituran, no como en la casa de masajes. Cuando caigo en manos de este, no puedo ni silbar bajito”, se quejaba Gardel.

Gardel y Andrés Miguez, 1930 (imagen mejorada con IA)
En el círculo de amistades vinculadas al ring encontramos a Andrés Recalde Míguez[vii] (1904-1956), a quien habría regalado una bata, aunque no hay indicios de que lo haya visto pelear. No obstante, existe una foto tomada en el Teatro Artigas de Montevideo en julio de 1930 -cuando Gardel actuaba en ese coliseo-, publicada en 1931 por la revista “Cancionera” N°16.


Por su parte, Raúl Landini (1909-1988) lo recordaba presenciando los “campeonatos de aptitudes” del Púgil Club[viii]. Por 1925-26, vio su desempeño en la selección para el campeonato panamericano y le dijo “muchacho, has estado maravilloso”. Luego siguió alentándolo en el comedor de “L’Aiglon”, donde cenaron con Muiño y Alippi: “Vos vas a ser campeón olímpico. Sos un gran muchacho” y le cantó “Adiós muchachos”[ix].

El 17 de mayo de 1930 Landini venció por puntos a Félix Espósito en el Club Atlético San Lorenzo de Almagro. Gardel estuvo presente y después, en el Café “El Ateneo”, le pedía: “Vení, explicame, ¿cómo hacés vos?... Lo veo a este pibe dominándolo a Espósito, que es un perro de presa y no lo puedo creer” y ensayaba los pasos de box alrededor de la mesa.

 

Gardel y Pedrito Quartucci, 1931
(imagen mejorada con IA)
Otra figura icónica para los argentinos fue Pedrito Quartucci[x]. Iniciado en el boxeo a los 16 años, obtuvo Medalla de Bronce en las Olimpíadas de 1924 disputadas en Ámsterdam y al año siguiente consiguió tres victorias en EE. UU. aunque luego fue vencido en el Luna Park por el español Luis Rayo. Su última pelea fue el 19 de abril de 1929, una victoria frente a Sócrates Mitre. Dedicado a la actuación, se reencontró con Gardel[xi] en 1931 en Francia y participó de la película “Luces de Buenos Aires”, donde combinó el arte musical con el deporte.

 

KID CHAROL (Esteban Gallard) fue un cubano de peso medio que debutó en su país en 1922 y realizó temporadas en Perú, Chile y Argentina, donde alcanzó sus éxitos más importantes frente a Alejandro Trías y Luis Gaitieri.

En 1927, durante unas vacaciones en su Sagua la Grande natal, participó de varias riñas y fue condenado a un mes de prisión. Al salir renunció a su título de campeón de los pesos medios de Cuba y regresó definitivamente a Buenos Aires. Tuberculoso y sin manager siguió peleando hasta el 30 de abril de 1929, cuando en el Parque Romano se enfrentó a Dave Chade, despidiéndose del ring[xii]. No hay registros documentales de que Gardel lo haya visto, pero la tradición oral refiere un vínculo amistoso que resulta creíble por la residencia de Charol en Buenos Aires y la afición de Gardel al boxeo.

Otro cubano de interés para este trabajo fue KID CHOCOLATE (Eligio Sardiñas Montalvo): Nacido en 1910[xiii], en 1928 ganó 18 peleas en Nueva York y se convirtió en el personaje del momento al punto de firmar autógrafos a la policía en los cuadernos de multas.

Descubrió al cantor por el disco de “Rosa de Otoño”[xiv]; se encontraron en Barcelona, en París y el 10 de agosto de 1934 en el Teatro “Campoamor” de Nueva York, con motivo del estreno de la película “Cuesta Abajo”. Actuando en la Ciudad Luz, Gardel lo reconoció entre el público y destacó su presencia: "esta noche tenemos con nosotros a un pugilista singular, uno de los nuestros, que se ha sabido abrir camino a puro coraje". El Kid se levantó de su silla y comenzó a saludar, mientras seguía escuchando elogios: “Queridos amigos: Esta noche me siento inmensamente feliz al abrazar a un latinoamericano como yo[xv], a una gloria del boxeo, que como yo mismo ha andado miles de millas para llegar a París. Por todo lo que vale, por todo lo que ha tenido que esforzarse y sobre todo por latinoamericano, si vos me lo permitís, campeón, para vos especialmente ‘Rosa de Otoño’”[xvi].

         El 30 de abril de 1932, durante su estadía en París, Gardel asistió al Palais des Sports donde se disputaron seis peleas: Cleto Locatelli-Gustave Humery; Primo Carnera-Maurice Griselle; Joseph Sarfati-Jean Boireau; Marcel Sartos-Kid Johns; Stefan Beneck-Peter Kusac e Italo Colonello-Vander.[xvii]

“L’Auto” – Paris, 1 de mayo de 1932


Detalle de las peleas que presenció Gardel en el “Palais des Sports” de París


 

Pero fue su admiración por JULIO MOCOROA[xviii] la que motivó este trabajo. Campeón Latinoamericano de peso pluma (1923) y Campeón Argentino (1926), ganó 18 de 23 combates, empató 2 y perdió 3. Como dato de color, en la final de las eliminatorias para las Olimpíadas de 1924 fue superado por Pedro Quartucci.


         Gardel fue a verlo el 18 de diciembre de 1929 con Elías Alippi[xix] y César Ratti[xx] al Parque Romano de Buenos Aires (Avda. Las Heras entre Malabia -actual República Arabe Siria- y Lafinur)[xxi] donde Mocoroa se enfrentó al italiano Fernando Bianchini en un match de 12 rounds.


Según “El Gráfico”, también hubo espectáculo en la tribuna: “para evitar la transmisión clandestina de una emisora radial desde una azotea vecina, el empresario Villar hizo rodear el ring con una lona, sin prever que impedía la visión desde las tribunas populares. Ante esta medida, los concurrentes comenzaron a arrojar piedras en señal de protesta, golpeando accidentalmente la cabeza de Gardel.


         La lona fue retirada para calmar los disturbios, pero el espectáculo boxístico resultaba tan monótono que la tribuna pedía a gritos que volvieran a colocarla. No era para menos, considerando la superioridad deportiva de “El Bulldog Platense” sobre su rival extranjero. Ganó Mocoroa por puntos.”[xxii]

Revista “El Gráfico” Nº546, diciembre de 1929

 

 

No se conocen declaraciones de Ratti ni de Alippi sobre el incidente relatado por “Finish” (Félix Frascara), por cuanto deducimos que careció de importancia y apenas mereció algún rezongo de Gardel, apagado por la batahola circundante. Por su parte, en la revista “Mundo Argentino” de octubre de 1935, “Charrúa” (Ricardo Lorenzo Borocotó) agregó que Gardel se había retirado con la cabeza vendada y diciendo “prefiero la milonga… sin piedras y sin lona”, aunque nada de esto fue confirmado por ningún testigo ni periodista.

“Mundo Argentino”, octubre de 1935


 No fue esa la única vez que vio pelear a Mocoroa: el 27 de marzo de 1930 Gardel estuvo entre los 40.000 espectadores que asistieron a su enfrentamiento de 12 rounds a Justo Suárez, quien venció por puntos[xxiii].

                           

 

Corresponde a este año la anécdota referida por Roberto Mezzadra (boxeador y luego ilustrador), quien contaba que el 22 de noviembre, cuando “el rusito” Jacobo Stern y el argentino Antonio Castroviejo se enfrentaron en el Parque Romano, Gardel "hinchaba" por el primero: ¡ya está listo Castroviejo! ¡No hay nada que hacerle! ¡El rusito primero!”. Iván Diez[xxiv] se le acercó y cuando Castroviejo pasó a predominar, le dijo: "¿Vio, amigo, cómo se dio vuelta la tortilla?" y le alcanzó la letra de "K.O. de amor"[xxv], que siempre llevaba consigo, musicalizada por Vicente San Lorenzo, que ambos habían dedicado al Dr. Raúl E. Lavista, presidente del Boxing Club San Cristóbal[xxvi].

El Parque Romano, donde Gardel recibió el piedrazo.


 

 

No se descarta la presencia de Gardel porque en esa fecha estaba en Buenos Aires, pero había grabado el tango el 27 de mayo, es decir que el encuentro con Iván Diez en un evento boxístico necesariamente debió suceder antes. Coincidentemente, Justo Suárez se casó en mayo y las viñetas de “Crítica” parecieran inspiradas en “Nocao de Amor” (único tango boxístico del repertorio gardeliano[xxvii] y cuya letra respetó como pocas veces, solo agregando un “vieja” en el último verso).






NOCAO DE AMOR

PRIMERA PARTE

Frente a frente, en el “ring” nos pusimos.

Cada cual abrigaba una ambición.

Vos querías “entrar” con desprecios

Y “dormirme”, nena, el corazón.

Me finteaste, nerviosa cual nunca,

Yo, tranquilo, mis planes maduré.

De repente, burlando tu malicia,

Con dos izquierdas de cariño te doblé.

 

SEGUNDA PARTE

Algo “groggy” por mi golpe,

Te pusiste a suspirar…

Yo, acortando la distancia,

Quise el lance terminar.

Y en un dulce “cuerpo a cuerpo”

Martillé tu corazón.

Vos caíste… ¡qué suerte!:

¡Te salvaste por el gong!

 

(Mientras el pianista ejecuta los compases para ir nuevamente a la primera parte, el cancionista gritará “¡Segundos afuera!”. Luego, con algún objeto, imitará el tañido del “gong”, continuando después el canto)

 

PRIMERA PARTE (Bis)

Reaccionando en la vuelta siguiente

Pretendiste quebrar mi fuerte tren…

Y al notar un descuido en mi guardia

Me mandaste golpes de desdén.

Yo sentí de tu “punch” la dureza;

Por las dudas, un rato me cubrí.

No queriendo tener algún disgusto,

Con más cuidado la pelea proseguí.

 

SEGUNDA PARTE (Bis)

Desbordando de confianza

por tu golpe magistral,

te acercaste, nuevamente,

presintiendo mi final…

Más, de pronto, descubierta

tu boquita contemplé,

y al golpearla con un beso,

por “nocao” yo te gané.




Se ha dicho que Gardel estuvo presente durante uno de los dos enfrentamientos que Mocoroa mantuvo contra el italiano Armando Foglia y que “cantó de angustia”. Sin embargo, cuando estos púgiles se enfrentaron en el Club Atlético San Lorenzo de Almagro de Buenos Aires (4 de febrero y 28 de marzo de 1931), Gardel estaba en la Costa Azul, a punto de conocer a Charles Chaplin. 

Diario “Crítica” (1945) anunciando la próxima aparición de una nota que no se corresponde con los hechos históricos.


Si bien no hemos encontrado indicios de una amistad entre Gardel y Mocoroa[xxviii], su admiración quedó plasmada al bautizar con su nombre al último caballo que compró para su stud “Gardel C.”, el 13 de octubre de 1933 en el tattersall de Palermo por $7.000. Era un zaino negro argel nacido el 29 de octubre de 1931 en el Haras “Volador” de Arturo Alvarado, hijo de Trelawny y Marest y “el más grande de los hipódromos”.

Los caballos de Gardel, Mocoroa y Guitarrista, en 1935. Diario "Crítica" (imagen mejorada con IA)


Debutó en el Hipódromo de La Plata el 15 de enero de 1935 -cuando Gardel estaba en Nueva York- y en carta del 7 de junio Armando Defino le informó que lo había vendido a Córdoba, “a pagar a los premios”, de manera que nunca lo vio correr. Mientras le perteneció, corrió 8 carreras y ganó una ($3.600, apenas superando la mitad de lo que le había costado).

Cartas de Armando Defino a Gardel, de gira por Latinoamérica.


 Fuera del escenario, la vida de Gardel transcurrió como la de tantos porteños: Frecuentó amigos y espectáculos deportivos… y recibió un piedrazo tan involuntario como anónimo que dio origen a este artículo donde boxeo, tango, turf y Gardel siguen venciendo por nocao al tiempo y al olvido.

 

Ana Turón

Azul, junio de 2026

Trabajo presentado en el marco de la Semana Gardeliana organizada por la Sociedad de Admiradores de Carlos Gardel de Mar del Plata. 



Fuentes consultadas:

Partitura del tango boxístico “Nocao de amor”. Ed. Pirovano, Bs. As., sin fecha.

Diario “Crítica” 18 y 19 de diciembre de 1929  - 22 de febrero de 1935.

Revista “El Gráfico” N° 546 de diciembre de 1929

Revista “Club de Tango” (Bs. As.) Nº 3, Nº 7 y Nº 17.

Revista “Mundo Argentino”, 9 de octubre de 1935

MORILLA, Diego – CHERQUIS BIALO, Ernesto – IRUSTA, Carlos. “100 años de boxeo argentino en 12 combates legendarios” (Ed. Aguilar, 2023) – Aporte: Juan José Zurro.

PELUSO, Hamlet – VISCONTI, Eduardo: “Gardel y la Prensa después de su muerte”. Ed. Corregidor, 2013

ZATTI, Rodolfo Omar. “Gardel. Su gran pasión: el turf”. Corregidor, 1990

https://boxrec.com

https://nochedeko.blogspot.com/2010/08/gardel-tango-y-boxeo-jose-laurino.html

https://diariodecuba.com/cultura/1753007424_62085.html

https://www.youtube.com/watch?v=J_DRsw6l5mU


Referencias:



[i] Angelito Rodríguez (1891 –1974) frecuentaba el Café de los Angelitos. Retirado del deporte, se dedicó a las artes plásticas y falleció en Montevideo a los 83 años.

[ii] El 18 de febrero de 1912 venció a Valerio Souto y el 1 de octubre a Battling Brown, ambos por Knock out.

[iii] Ver MORENA, Miguel Ángel. Historia Artística de Carlos Gardel. Estudio Cronológico. Ed. Corregidor, 2008

[iv] Pericoli (1897 – 2003) en los años ’20 se destacó en el automovilismo. Conoció a Gardel por 1914. Frecuentaban el “Chanta Cuatro” y “El Tropezón”.

[v] Nicolás Preziosa había jugado al fútbol en Estudiantes de Buenos Aires hasta que se fracturó la pierna; practicó box, fue el preparador de Enrique Sobral y del “Mono” Gatica, masajista y DT de Boca Juniors. Conoció a Gardel hacia 1917 y lo acercó a Racing, club del que se hizo hincha.

[vi] campeón de box y lucha, entrenador, artista de varieté, músico y compositor, profesor de gimnasia y kinesiólogo, por entonces cursaba kinesioterapia en la Facultad de Medicina.

[vii] Andrés Miguez (1904-1956) comenzó como amateur en la Academia Uruguaya y en 1927 fue campeón sudamericano.

[viii] Ubicado en Corrientes y Pasteur, dirigido por Gustavo Levene

[ix] Tango de Julio César Sanders y César Vedani, grabado por Gardel el 26 de junio de 1928.

[x] Boxeador, actor de teatro, televisión y cine. Falleció en 1983

[xi] Quartucci había conocido a Gardel en su infancia, por la actividad artística de sus padres.

[xii] Falleció en Buenos Aires el 7 de octubre de 1929.

[xiii] Se retiró en 1938, luego de diez años de trayectoria y 136 victorias. Su nombre está en el “Salón de la Fama del Boxeo Internacional” por encontrarse entre los mejores 10 pesos pluma. Falleció en 1988.

[xiv] Vals de Guillermo Barbieri y José Rial, grabado en Buenos Aires (1923 y 1930) y en París (1928).

[xv] Gardel se presentaba como “cantor argentino” especialmente en Francia, donde corría graves riesgos de ser arrestado por no haberse presentado durante la primera guerra. Para despistar a las autoridades, había alterado su apellido (Gardes por Gardel), su fecha de nacimiento (1890 por 1887) y su lugar de nacimiento (Toulouse por Tacuarembó), lo que originó grandes confusiones y controversias, luego aclaradas en su testamento y juicios sucesorios de Argentina y Uruguay.

[xvi] Los biógrafos de Kid Chocolate ubican ese episodio en 1933, pero ese año Gardel estuvo en Argentina por cuanto pudo haber sucedido en 1931, aunque los diarios franceses no registran ninguna visita del boxeador.

[xvii] Periódico deportivo “L’auto”, 1 de mayo de 1932 - Aporte: Georges Galopa.

[xviii] Nacido en La Plata en 1905, falleció el 9 de abril de 1931 en un accidente de auto, cuando iba a Bs. As. a firmar la revancha con Justo Suárez luego de la pelea de marzo de 1930.

[xix] Alías Alippi (1883-1942) actor de teatro y cine, bailarín de tango, autor de sainetes.

[xx] Cesar Ratti (1889-1944) actor de teatro, cine y radio y bailarín de tango.

[xxi] Adquirido en 1954 por el Club Comunicaciones y luego demolido.

[xxii] Revista “El Gráfico” N°546 de diciembre de 1929.

[xxiii] Cuando viajaba para firmar el contrato por la revancha, sufrió un accidente que le costó la vida.

[xxiv] Augusto Arturo Martini nació en San Telmo en 1904 y falleció en Villa Ballester en 1960. Fue periodista deportivo.

[xxv] En la partitura aparece como “Nocao…”, aunque es frecuente encontrarlo como “K.O…”

[xxvi] “Gardel, Tango y Boxeo”, José Laurino. Diario “Sobretodo”, 24-06-1994, reproducida en Club de Tango N°17 (enero-febrero 1996)

[xxvii] En 1915 Gardel y Razzano compusieron el estilo “Memoria a Jorge Newbery”, pero la letra no alude a su afición al boxeo sino a sus proezas como aviador, razón por la que no se incluyó en este trabajo. Otros tangos de la época que refieren a ese deporte son: “Dempsey” (de Juan B. Guido, 1921) “Carpentier” (Cayetano Puglisi, 1921), “El famoso castañazo” (Gregorio Calarco, 1922), “Fuera del ring”, tango dedicado a la pelea del siglo (A. Fernández, 1923), “Firpo” (Adolfo Avilés, instrumental, 1923), “Hasta Dempsey no para” (Alpidio Fernández, instrumental, 1923), “A Luis Ángel Firpo” (Francisco Márquez, 1923), “Muñeco al suelo (Justo Suárez sólo)” – 1930, Música de Modesto Papávero, letra de Venancio Clauso.

[xxviii] Graciela Posse (nieta de Mocoroa) y el biógrafo Agustín Bellido (Museo y Archivo Histórico del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata) confirmaron la inexistencia de fotos, anécdotas, cartas o el telegrama de pésame tan habitual en Gardel cuando se encontraba en el exterior.