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Dudan que Gardel haya estado en el penal pero le atribuyen una celda




a nos hemos referido a La leyenda de Gardel en Ushuaia que pretende convertir al cantor en un delincuente sin ninguna prueba documental y desoyendo la desmentida de un testigo directo como el exconvicto Santiago Vaca y autoridades de la talla del Comisario Inspector Francisco Romay,  José Gobello o Juan CarlosEsteban.

Lamentablemente no estamos frente a un error involuntario ni novedoso.

Captura de pantalla de la nota que transcribimos
En su edición del 12 de noviembre de 2012, “El Diario del Fin del Mundo” publicó “La aparición del prontuario de Gardel demostraría si estuvo preso en Ushuaia” título que reconoce la inexistencia de pruebas como así también la falta de sustento de las afirmaciones (demostrar “si” no es igual a demostrar “que”), precedido de una tímida frase en diminutos caracteres que sintetiza la situación: "UNA HIPÓTESIS QUE LLEVA DÉCADAS SIN PODER SER DEMOSTRADA". 

Copiamos el texto destacando en negritas los pasajes más llamativos, añadiendo imágenes y comentarios explicativos en rojo y entre paréntesis:


El director del Museo Marítimo y del Presidio de Ushuaia, Carlos Vairo, aseveró ayer que la aparición de una copia del prontuario de Carlos Gardel constituye un “elemento clave” para demostrar si el cantante estuvo preso en el Fin del Mundo a principios del siglo pasado, cuando todavía era menor de edad.
Vairo ya pidió copias de los documentos que fueron publicados por el diario Página 12 y que señalan a Gardel con el alias de “El pibe Carlitos”, y con antecedentes de “estafador por medio del cuento del tío”. 
(Ante la abundancia de “reproducciones artísticas” de documentos que no se condicen con sus originales, el 10 de enero de 2013 el Centro de Estudios Gardelianos inició un expediente por ante la Policía de la Provincia de Buenos Aires[1] tendiente a determinar la existencia de los antecedentes que supuestamente obrarían en el “prontuario” al que alude la nota periodística. La respuesta fue un contundente “no existen constancias”. Obviamente no se refiere sólo al sumario físico, sino a su registro en libros internos, detenciones u otras actuaciones policiales. El documento mencionado por Página/12 es, en cambio, el expediente mediante el cual Gardel gestionó su Cédula de Identidad, en cuya foja de “Antecedentes” sólo consigna la fuga de su hogar de 1904. Este solo detalle invalida toda otra especulación, en especial la del “cuento del tío” que figura en una foja con importantes y sugestivos deterioros que impiden la lectura del apellido del causante).
Informe de la Policía de la Provincia de Bs. As.












La versión acerca de que el Zorzal Criollo estuvo detenido en la capital fueguina está instalada desde hace décadas, tanto que en el museo del presidio, que funciona en el mismo edificio de la ex cárcel de reincidentes, hay una celda con el dibujo de Gardel y la explicación que lo liga con aquel lugar.
La hipótesis fue deslizada en el libro “Carlos Gardel” del escritor y periodista Blas Matamoro, y se basa en una tarjeta postal  enviada desde Ushuaia en 1907, donde aparece entre otras firmas la de “C. Gardel”
(Estamos frente a una  hipótesis apenas deslizada, sustentada en una tarjeta postal de Entre Ríos fechada 9 meses después de que su destinatario, Sr. Villanova, fuera liberado de la prisión austral. Aún así, se le adjudicó una celda al cantor. 
Tampoco la firma “C. Gardel” le corresponde, ya que todavía usaba su apellido “Gardes” y su caligrafía era muy diferente de la que se le atribuye)



Varios especialistas, entre ellos Juan Carlos Esteban, titular del “Centro de Estudios Gardelianos”, han refutado esa posibilidad con el argumento central de que en ese tiempo el cantante no usaba todavía el apellido Gardel (un nombre artístico) sino el suyo original: Gardes
(En otras palabras, el Museo desestimó deliberadamente los argumentos históricos ofrecidos por especialistas, dando prioridad a versiones sin sustento ni rigor documental).

“A mí siempre me han combatido por sostener que Gardel estuvo en Ushuaia. Yo sabía de la existencia del prontuario desde 1996, pero nunca había podido acceder a una copia”, explicó Vairo. 
(Nótese que el cantor fue gratuitamente acusado de delincuente por quienes no conocían el contenido del documento que lo demostraría o, como en este caso, lo desmiente).

Testimonios y algo más

Según el historiador fueguino, existen testimonios que avalan la teoría de la detención de Gardel en la ciudad de los confines, como “la familia Buezas, ex dueños del Bar Ideal en la calle San Martín”.
(Las conversaciones trasnochadas en mostradores no son la mejor fuente de consulta para una investigación científica. Nos permitimos recomendar bibliotecas y archivos oficiales).

“El padre de Manuel Buezas fue guardiacárcel del presidio y le contó a su hijo que Gardel había estado en la ciudad. La familia es originaria de La Coruña. Manuel terminó como director de la cárcel de Devoto en Buenos Aires”, relató Vairo. 
(De haber existido alguna prueba documental de hechos delictivos de Gardel las habría encontrado; sus funciones jerárquicas en una penitenciaría le habrían franqueado el acceso a todos los archivos que deseara)

También mencionó los dichos de “Villalobos, un arreglador musical de Gardel, cuya familia sabe de la presencia del cantante en Tierra del Fuego”. (La búsqueda de este arreglador resultó infructuosa, ya que no hemos encontrado referencias a su persona ni a su obra en ninguno de los 530 libros específicos de Gardel obrantes en este Museo ni en las casi doscientas investigaciones de tango consultadas especialmente para este trabajo)

Los Villalobos viven en Puerto Madryn, pero estando en Ushuaia, el nieto del arreglador me contó que siempre escuchó esa historia en la casa, detalló el autor del libro “El presidio de Ushuaia”, en cuya página 128 también se menciona la misma hipótesis
(Estas conversaciones de sobremesa y testimonios de tercera mano se contradicen con los recuerdos del exconvicto Santiago Vaca quien, convocado por el propio Museo, desmintió categóricamente el paso del cantor por el penal austral).

Según Vairo, está demostrado que hacia 1907, la Policía de Buenos Aires enviaba a la capital fueguina a menores de edad, de entre 16 y 17 años, que no eran alojados dentro del Penal sino en una Alcaidía situada a unas cuadras, sobre la avenida Maipú. 
Si Gardel era menor seguro no estuvo en el Penal, sino en la Alcaidía, Allí aprendían algunos oficios, como carpintería. También es probable que haya estado poco tiempo, entre un barco y otro, dos meses aproximadamente”, indicó el especialista. 
(Estas reflexiones ameritan la eliminación del mural que decora "la celda de Gardel")



La "celda de Gardel", una injuria del Museo de Ushuaia 





Sobre la publicación del prontuario, Vairo acotó que “en 1996 dos comisarios me advirtieron sobre la existencia de este documento, pero yo nunca lo vi. Ojalá permita confirmar esta versión y poner los hechos en su justa dimensión”, se esperanzó. 
(Nótese el deseo inocultable de convertir a Gardel en un expresidiario, como así también la valoración de los testimonios de 1996 desestimando los del Comisario Inspector Francisco Romay, entrevistado en 1967 por haber desempeñado funciones en el barrio del Abasto en tiempos de Gardel)

De acuerdo a la nota firmada en el matutino porteño por el periodista Raúl Kollmann, los forenses Raúl Torre y Juan José Fenoglio llegaron a la conclusión de que pertenecen a la misma persona tres documentos confeccionados en 1904, 1915 y 1923. 
(Los resultados de los estudios dactiloscópicos realizados en los documentos de 1904 y 1923 fueron publicados por Torre y Fenoglio en “Carlos Gardel. Investigación Criminalística” (Ed. DosyUna, 2005), concluyendo en que, efectivamente, el francesito Gardes fugado de su hogar en 1904 fue el famoso cantor que en 1923 viajó por primera vez a Europa, poniendo punto final a la historia de "los dos niños". 
En este párrafo es oportuno aclarar que, según informara Ricardo Ostuni, coautor del trabajo publicado ese mismo día por Página/12, el expediente de 1915 no fue sometido a ningún peritaje y Raúl Kollman le habría usurpado la investigación).

Aclaración publicada por Ricardo Ostuni en su blog el mismo día de la nota periodística de Tierra del Fuego

 

El primero corresponde a la fuga de Gardel de su casa cuando era chico y el segundo es el prontuario cuyo original se habría destruido merced a las gestiones realizadas por el cantante ante el propio Presidente Marcelo T. De Alvear. 
(Como parte de la mitología no podía faltar un documento destruido entre 1922-1928 que resurgió de entre sus propias cenizas en 2012.).

Hasta aquí la nota periodística publicada por “El Diario del Fin del Mundo” el 12 de noviembre de 2012, cuyo texto hemos intervenido para ofrecer un detallado análisis situacional. Pese al deseo de las autoridades del Museo, el hallazgo no pudo demostrar “si”, sino que originó el mencionado expediente 21.100-684066//13 mediante el cual la Policía de la Provincia de Buenos Aires ratifica que “no” existen constancias de antecedentes penales de Gardel, en concordancia con la página interna del "prontuario" que desmiente la difundida inscripción del "cuento del tío":


La foja de "Antecedentes" del Expte de 1915 sólo consigna la fuga del hogar del joven Gardes en 1904

Como puede apreciar el lector, no exageramos un ápice al afirmar que Gardel es víctima de una difamación propiciada por una institución que debiera preservar la Historia e informar con el debido rigor documental, agravada por tratarse de un ente dependiente de la Gobernación de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.