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Gardel en el "Conte Verde" (1927, 1928, 1931)

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Gardel y su madre en el "Dom Pedro" (1893)

Gardel en el "Infanta Isabel" (1915). Su encuentro con Caruso 

 Gardel en el "Antonio Delfino" (1923)

Gardel en el "Conte Rosso" (1928, 1929, 1930 y 1931)




n muchos de sus viajes a Europa, Carlos Gardel utilizó navíos de la compañía genovesa Lloyd Sabaudo, superior a otras empresas en confort y calidad de servicios (incluso en la tercera clase –la más modesta, destinada a los inmigrantes- los pasajeros viajaban en camarote y disponían de agua corriente). Entre otras particularidades, en estos navíos se podía pasear, practicar deportes y otras actividades al aire libre, por ser más abiertos sobre el mar.

Los famosos « Conte » eran cinco : « Conte verde », « Conte Rosso », « Conte Biancamano », « Conte Grande » y « Conte di Savoia » (Gardel no viajó en estos dos últimos), bautizados así en homenaje a integrantes de la familia de Saboya que reinara en Italia. Si bien a fines de 1929 se anunciaba la construcción del « Conte Azzurro », la depresión financiera que comenzó ese año impidió su concreción.

 


 

Construido en 1923, el « Conte Verde » llevaba el apodo de Amadeo VI de Saboya (1334-1383), para quien el color verde era portador de buena suerte.




En 1930 adquirió gran popularidad por transportar el trofeo de la Copa del Mundo de Fútbol, obra del orfebre francés Albert Lafleur –la victoria alada realizada en oro, con un peso de cuatro kilos- desde la bahía de Villafranca hasta Montevideo.

 

Durante la guerra permaneció resguardado en el puerto chino de Shangai y en 1942 fue alquilado a Japón. En 1943, luego de la caída de Mussolini, el personal italiano saboteó al navío que más tarde fue reacondicionado por los japoneses y rebautizado bajo el nombre « Kotobuki Maru » hasta su destrucción en 1944 por la aviación norteamericana.

 

 


El « Conte Verde » era gemelo del « Conte Rosso », por cuanto sus características técnicas, planos, ruta de viaje y tiempo de derrotero son idénticos a los ya presentados en un trabajo anterior.




 

Como complemento incorporamos información que se proveía a los pasajeros, de donde extraemos las millas que había entre cada escala (desde Buenos Aires hasta Génova suma un total de 6.265 millas náuticas, equivalentes a 11.602,78 kilómetros) y, en la última tabla, el horario de salida de Buenos Aires y el arribo a Barcelona de los seis viajes realizados en 1927, año en que Gardel realizó el primero de sus tres viajes en este transatlántico.  

 


 

 Primer viaje: Buenos Aires – Barcelona, 1927.


El 26 de octubre de 1927 a las 10:30 Gardel embarcó en la Dársena Norte del puerto de Buenos Aires con destino a Barcelona, en compañía de sus guitarristas Ricardo y Barbieri.

Entre los amigos que fueron a despedirlo se encontraba Eduardo « Chon » Pereyra, quien dejó el momento plasmado en el primer tango inspirado en Gardel que conocemos

 

Coincidentemente, viajaba también el periodista Edmundo « Pucho » Guibourg -con su esposa Anita y su pequeño hijo-, enviado a París como corresponsal del diario « Crítica » junto con el dibujante Cristóbal Arteche. « El Gallego » -que ilustraba las notas del diario porteño- usaba una boina que originaba bromas y comentarios por parte de Gardel y Guibourg, quienes durante un paseo por cubierta se la quitaron y arrojaron al mar.



 
 

Gardel, que viajaba en primera clase, visitaba a diario el comedor de segunda para compartir la sobremesa con la familia Guibourg y circunstanciales amistades, entre quienes se encontraría « un tenor italiano de pantalones blancos inmaculados y junto al cual me habían sentado », según el hijo de Guibourg -de entonces siete años-, que nunca recordó el nombre de este personaje que habría aconsejado a Gardel que se dedicara al bel canto. 


Luego de navegar 998 millas en los dos días y 8 horas previstas, el 28 de octubre a las 18:30 el « Conte Verde » amarró en el puerto de Santos, donde desembarcaron 22 pasajeros. En los registros consta que el navío llevaba una carga de 11.526 toneladas y que la tripulación, compuesta por 426 personas estaba al mando del capitán José Rizzi, a quien también solemos encontrar con su nombre original, « Giuseppe ».



 

El 29 de octubre, luego de navegar 205 millas más, cumplió la siguiente escala. « Cuando llegamos a Río de Janeiro –recordó Edmundo Guibourg-, comenzaron a llegar los náufragos del Principessa Mafalda, que acababa de hundirse. Había que repatriar a los náufragos y el Conte Verde recogió a muchos ».[1]

El breve tiempo en tierra carioca –unas cuatro horas, aproximadamente- fue suficiente para engrosar el anecdotario gardeliano: « En Río de Janeiro casi perdemos el barco, donde yo había dejado a mi mujer y a mi hijo, relató Guibourg. A Gardel se le ocurrió dar una vuelta por Tiyca. Estábamos en un taxímetro, se le rompió la goma de una rueda y no tenía auxilio. Queríamos parar a la gente a ver si alguien nos llevaba, pero nos tomaron por asaltantes y no nos paraba nadie. Por fin, conseguimos que un señor nos llevase y llegamos cuando el barco ya estaba por salir. Tocaron una pitada y apenas pudimos subir a bordo… Ya habíamos pensado en alquilar un remolcador para alcanzarlo… Ésa fue la aventura brasileña.


Durante el viaje Gardel preparaba nuevos temas de su repertorio. A veces en su camarote y otras en el de sus guitarristas -en este caso, Ricardo y Barbieri solo vestían pantalón y camiseta a causa de las altas temperaturas tropicales y tomaban mate- Gardel ensayaba durante horas. Tal como quedó registrado en las películas, tocaba la guitarra al comienzo del tema y dejaba de hacerlo cuando empezaba a cantar.

El hijo de Edmundo Guibourg, que asistía a esas funciones privadas, recordaba especialmente las interpretaciones de « Fierro Chifle », « Te aconsejo que me olvides », « Misa de Once » y « A la luz del Candil ».

Vagos testimonios refieren que Gardel actuó durante la tradicional fiesta del cruce de la línea del Ecuador aunque, lamentablemente, no se conservan detalles ni fotografías.


El mismo periodista de « Crítica » recordó  que « En mitad del océano me conjuro con Gardel para hablar con el capitán del barco y hacer que detenga la marcha con toda la tripulación; todos los pasajeros, inclusive los náufragos del Mafalda, que había recogido en Río de Janeiro, y el barco se detuvo y con él la multitud de todos los que en él navegábamos, rindió homenaje al paso de los restos de Ricardo Güiraldes, en un acto para nosotros verdaderamente conmovedor ».

 

El autor de « Don Segundo Sombra » había fallecido en París el 8 de octubre y sus restos fueron embarcados en Boulogne Sur Mer en el vapor « Avila », que provenía de Londres.

Si bien la publicidad de la « Blue Star Line » anunciaba que la travesía Londres-Buenos Aires demandaba 14 días, el « Avila » zarpó de la capital inglesa el 26 de octubre (día en el que el « Conte Verde » salió de Buenos Aires), pocas horas después hizo escala en Boulogne sur Mer (donde embarcaron los restos de Güiraldes), luego Lisboa, Madeira (el 31 de octubre), San Vicente y las Granadinas, Río de Janeiro, Santos (12 de noviembre), Montevideo y llegó a Buenos Aires el 15 de noviembre, es decir que el viaje demandó 20 días.


 
 

 


 

De acuerdo con la información precedente, podemos deducir que ambos barcos se cruzaron en altamar entre el 4 y el 6 de noviembre.

En el siguiente planisferio hemos marcado en color rojo los puertos tocados por el vapor « Ávila » y en verde los del « Conte… ». Las uniones de esas escalas –en los colores mencionados- son solo ilustrativas, ya que desconocemos las rutas marítimas que cada barco transitó. Confiando en el testimonio de Guibourg y utilizando las fórmulas elementales de la física (velocidad-tiempo-espacio), deducimos de manera estimativa las rutas que debieron tomar para cruzarse –trazadas en color amarillo- y en qué fecha pudo suceder lo narrado por Guibourg.


 

El atípico homenaje a los restos de Güiraldes -a quien Gardel había conocido poco antes, con Razzano-, debieron originar comentarios que Guibourg no dejó escritos, pero se comprenden con el adjetivo « conmovedor ».

 

El 9 de noviembre, al desembarcar en Barcelona, llamó la atención de Gardel un gran baúl ropero con cúpula para sombreros que llevaba Guibourg. « Esto es una casa ! », exclamó el cantor cuando Pucho se lo obsequió alegando que le sería de utilidad para sus guitarras, aunque en realidad solo buscaba deshacerse de « ese armatoste tan difícil de transportar ». « Eso dio lugar a que, en los distintos puntos que tocaba con el baúl, me mandara postales insultantes porque costaba una barbaridad el flete y los peones para bajar eso… Estaba muy arrepentido de haberlo aceptado », finaliza el relato del periodista de « Crítica ». 

 

En otro pasaje, comenta : « Llegamos a España, a Barcelona. Cuando bajamos del barco lo único que no se podía introducir en España era tabaco. Gardel llevaba en el bolsillo exterior del saco un paquete de habanos y el aduanero se lo arrancó. Pero él, con una gran rapidez, le volvió a quitar los tres cigarros y se puso a romperlos… hacerlos polvo y tirarlos al suelo… «Yo no los fumaré, pero ustedes tampoco », dijo. Descubrimos, además, que habían incautado parvas de paquetes de cigarrillos argentinos, que eran de los jugadores de Boca que estaban de gira por ahí, y no podían ser desembarcados »

 

Al párrafo precedente sigue un episodio luego reiterado por varios autores: la visita de Gardel y Guibourg al torero Juan Belmonte en la enfermería del Monumental, pero investigaciones recientes han procedido a su rectificación, ya que existe incongruencia de fechas.

 

El 12 de noviembre Gardel se presentó en RADIO CATALANA y el 13 al 27 en el Teatro Principal Palace de Barcelona. Por estos días recibió una carta de Horacio Pettorossi que le abría las puertas de París y luego se trasladó a Madrid, donde realizó una exitosa temporada en el Teatro Romea.

Su estadía en Europa se prolongó hasta el 1 de junio de 1928, cuando embarcó en el « Conte Rosso » de regreso a Buenos Aires.


Segundo viaje: Buenos Aires – Barcelona, 1928

 

El 12 de setiembre de 1928, luego de una estadía en Argentina de tres meses, Gardel regresó al Viejo Continente para cumplir compromisos contractuales y debutar en el Teatro Fémina de París. A las 0.15 partió en el « Conte Verde » de la Dársena Norte en compañía de sus guitarristas Ricardo, Barbieri y Aguilar, su representante en Europa, Luis Gaspar Pierotti y su chofer Antonio sumage (« el Aviador »), ya que llevaba el Graham Paige para trasladarse con mayor comodidad en Francia y España. A la pequeña comitiva se sumó Rafael Ricardo –hermano menor del guitarrista-, quien acababa de perder a su madre y por su corta edad no podía quedarse solo en Buenos Aires. Ante el temor de que surgieran reclamos por los gastos que el joven originaría, Gardel adelantó su respuesta : « Pero ché… siempre hace falta alguno que cebe mate ! ». De este comentario se desprende que el muchacho se integró al grupo realizando tareas menores que le evitaran sentirse una carga en la pequeña comitiva.

 

Al despedirse dejó un autógrafo al diario « Crítica », que había ido a despedirlo : « El piróscafo me lleva hasta la villa donde impera Chevalier y como criollo hoy parto a conquistar a esse país ‘bacán y copero’ con nuestro gotán porteño.

Hasta luego muchachada posta de mi Buenos Aires querido.

Para ‘Crítica’ a bordo del Conte Verde. Carlitos Gardel. 12-9-28 »


 


Ese mismo día la Isla de Guadalupe era azotada por uno de los más violentos huracanes de la historia, el SAN FELIPE II (también llamado Okeechobee) de categoría 4, que produjo graves destrozos y dejó un saldo de 1.270 víctimas.

Toda Francia se solidarizó con la situación y el gobierno envió subsidios, médicos, material de auxilio y alimentos a la vez que comenzaron a organizarse diversas actividades para recaudar fondos.

 

 

El 14 de septiembre el « Conte Verde » llegó a Santos (Brasil) luego de dos días y 12 horas de viaje que incluían la escala de unas cuatro horas en el puerto uruguayo. También en esta oportunidad el Comandante era Giuseppe Rizzi y fueron 35 los pasajeros que desembarcaron en tierras brasileñas.


 

La noche del 24 de septiembre Gardel compartió su cena con un grupo de amigos entre quienes se encontraban el tenor Adamo Didur y Luis Gaspar Pierotti, según quedó documentado en el menú de esa noche. Nótese que no registra las firmas de los guitarristas, ni de Sumaje ni de Marguerite Vignon (prometida del tenor).






















Éste fue el segundo viaje que compartieron Gardel y Didur (habían llegado a Buenos Aires el 12 de junio en el « Conte Rosso »), por cuanto podemos inferir que se frecuentaron durante la estadía en Buenos Aires y que entre ellos habría existido una amistad que aún no conocemos y que merecería ser profundizada.


El 26 de septiembre Gardel desembarcó en Barcelona y de inmediato envió un telegrama al empresario Paul Santolini (« Santo ») solicitando que su presentación en París se realizara a beneficio de las víctimas del huracán de las Antillas Francesas. Evidentemente, el tema lo había preocupado durante toda la travesía :

 

Barcelona, 26 de setiembre.

Paul Santo, 6 rue Fontaine, Paris.

Deseo acepte mi concierto de presentación en el Teatro Fémina sea a beneficio de los damnificados de la Guadalupe y haga también de mis debuts en Francia un gesto fraternal que me nace del corazón.

Amistosamente

GARDEL

 

Telegrama de Gardel a Paul Santo (Diario "Le Matin" de París, 28 de septiembre de 1928) 

Dos días más tarde, la prensa catalana publicó su llegada:

"Stopó el ‘Conte Verde’. Pocos eran los pasajeros en primera. Entre ellos asomó en lo alto de la cubierta la sonrisa eterna y jamás apagada de Carlos Gardel (…). Cruzó las rondas, las calles anchas y amplias del Ensanche, entremetióse por las callejuelas cercanas a las Ramblas, circuló por las avenidas, por los parques, por los paseos, por los jardines y las plazas. Después llegó al hotel. Sentóse, pidió la correspondencia y exclamó:

-Parece que fue ayer

Ésta fue la entrada de Carlos Gardel en Barcelona. Ahora, a los dos días, ya sigue la vida normal de quien ha sido asimilado por la ciudad, de quien ya se considera un barcelonés más y conoce a sus gentes y ofrece con sus sonrisas y sus gracias un encanto de juventud y de alegría”.

 

Pronto se trasladaron en automóvil a Francia: Primero visitaron a sus familiares de Toulouse y luego continuaron hacia París, donde Gardel realizó importantes actuaciones en el Fémina, el Florida, el Ópera y el Empire, alternando con la Costa Azul y grabaciones de discos. Luego se presentó en escenarios de España y el 31 de mayo de 1929 emprendió el regreso en el « Conte Rosso », con el sinsabor del alejamiento de su guitarrista José Ricardo y su hermano Rafael.



Tercer viaje: Villafranca – Buenos Aires, 1931

En 1931 Gardel regresó de Francia. 

Había ido en diciembre de 1930 en el « Conte Rosso » a cumplir compromisos en el Teatro Empire de París que se extendieron a Niza y a la pantalla cinematográfica, ya que en mayo protagonizó su primera película Paramount, « Luces de Buenos Aires ».

 

El 4 de agosto, el diario « Última Hora » anunciaba que el 6 Gardel embarcaría en España en el « Conte Rosso » pero, por encontrarse en Francia, optó por el « Conte Verde » que zarpó de Villafranca el 6 y arribó a Buenos Aires el 21 de agosto.

 

El 7, en Barcelona subió Gloria Guzmán –coprotagonista de la película ya mencionada-, lo que motivó rumores de romance que la actriz desmintió años más tarde: « Saqué pasaje en el Conte Verde y al llegar al barco me encontré con Gardel, que regresaba imprevistamente a Buenos aires por la salud de su madre».

« En el barco nos veíamos por las noches. Gardel viajaba en segunda y no almorzaba. A la hora de la cena aparecía y comíamos junto con otras señoras. Y de sobremesa contaba con su gracia irresistible unos cuentos muy subidos de tono que por cierto no escandalizaban a esas señoras tan distinguidas del Conte Verde. Por el contrario, era el momento esperado por todos porque Gardel tenía una gracia única. Llegué a descomponerme de risa una noche y debí retirarme al camarote » recordaba Gloria Guzmán (aunque difícilmente Gardel viajara en segunda clase). En otro reportaje reiteraba conceptos y ampliaba sus recuerdos : « Venía a visitar a su madre, que estaba bastante enferma; me propuso que cenáramos en la misma mesa, ya que tanto él como yo viajábamos solos. No almorzaba ni salía en todo el día de su camarote hasta la hora de la comida. Después nos quedábamos de tertulia con algunas familias hasta casi las once; a esa hora desaparecía, porque no sé bien qué cosa tenía por la tercera ».


El « veníamos solos » no se corresponde con los hechos. Si bien el elenco de « Luces de Buenos Aires » había regresado en distintos grupos, en este viaje venía Noemí De Censo –integrante de las « 16 bellezas criollas »- y los guitarristas de Gardel. A este respecto, señalamos que el listado de pasajeros reconstruido a base de la información del CEMLA  registra a Guillermo Desiderio Barbieri pero no Ángel Domingo Riverol, quien poco después participó de las grabaciones de discos realizadas en Buenos Aires.

 


La documentación existente tampoco registra a Gloria Guzmán ni a los hermanos Juan y Mario Evaristo, destacados futbolistas del Club Independiente que habían embarcado en Génova. El último de los nombrados recordó años más tarde ese viaje memorable : «Conversamos mucho y de muchas cosas. Era un pasajero de primera clase que más cómodo estaba con nosotros en segunda. Recuerdo perfectamente cómo este muchacho sencillo blasfemaba cuando a la hora de la cena debía abandonarnos para vestir el smocking y llegar al salón comedor. ‘Le tengo un fastidio bárbaro a esta ropa’, nos decía. Más tarde ya estaba nuevamente con nosotros, pero sin smocking.

Bajo aquellos cielos serenos y sobre las aguas tranquilas del océano, Carlitos Gardel nos relataba una y mil aventuras. Tenía una memoria prodigiosa. No se le escapaba detalle alguno. El día, la hora y el nombre de los protagonistas.

Mario Evaristo nos dice : ‘Mucho se ha dicho que Carlitos tenía sus gustos de sibarita, que le gustaba comer mucho y bien. Lo último sí, pero en una cena frugal. ‘Tengo tendencia a ser un adiposo –decía- por eso he suprimido totalmente el almuerzo’.

No extrañará a nadie, que el pasaje de segunda insistiera hasta con cierta inoportunidad para que el zorzal criollo nos brindara siempre una canción. Esto a veces resultaba abusivo. Llegaron hasta nosotros los guitarristas Barbieri y Riverol y muy graves nos pidieron que no insistiéramos ante Gardel para que cantara con tanta asiduidad. No sé cómo se enteró de ello Gardel, pero una noche volvió hacia nosotros y nos dijo : ‘He sabido la macana que los muchachos han dicho. No les hagan caso. Son mis grandes amigos y claro está, creen que me hacen un bien cuidar mi espalda en esa forma. Pero canto cuando quiero. ¿Qué me piden esta noche ?’ Los pedidos fueron muchos y las canciones en toda esa noche serena, una tras otra llegaron hasta las propias alturas como si sus notas quisieran besar el mismo cielo. Una vez más estuvo estupendo Carlitos Gardel.

 

LA FIESTA DEL ECUADOR :

Noche inolvidable aquella del cruce de la línea, nos dice Mario Evaristo. Cantó Gardel, cantó Gloria Guzmán, los artistas españoles hicieron alarde de su arte. Todo allí era fiesta. Todo algarabía. Como quisimos que esa noche fuera interminable, después se bailó. Pero Carlitos prefería nuestra compañía y llegó hasta nosotros con Gloria Guzmán y el espectáculo se repitió.

 

UN GRAN AMOR

En el pasaje de segunda viajaba un muchacho joven, barbilampiño, que su destino era Buenos Aires. Su viaje era de retorno. Este buen porteño se había enamorado perdidamente de Gloria Guzmán. La admiraba a la distancia. Su pasión aumentaba y ya en el trópico se volvió volcánica. Era yo su confidente. Gloria ignoraba aún la existencia de su rendido admirador. Cuando aquella noche llegó hasta nosotros del brazo de Gardel, me dijo : ‘si yo pudiera bailar con ella, ¡qué feliz que sería !’. Se alejó a un rincón de cubierta y desde allí, medrosamente, contemplaba a la dama de sus sueños.

Le advertí a Carlitos de esta tragedia amorosa y él muy enojado me dijo : ‘No parece porteño, che, por lo poco atropellador’ y encarándose con Gloria le dijo : ‘Vení acá, vos, que este compatriota quiere bailarse unos tanguitos’.

Enrojeció el muchacho pero… esa noche fue feliz.»  


Gardel con los hermanos Evaristo en el « Conte Verde », 1931


El 17 de agosto, el vespertino « A Noite » de Río de Janeiro dio cuenta de la escala que realizó el « Conte Verde » pocas horas antes, con una nota donde el periodista recuerda las noches porteñas y se refiere a « Pepito » Gardel (« uno de sus viejos amigos de juventud »), aunque le atribuye el apodo de Razzano, de donde se desprende que conoció al dúo:  

 

«GARDEL Y GLORIA GUSMAN (SIC) PASARON POR RÍO.

El último tango del célebre cantor porteño.

Pepito Gardel y Gloria Guzmán, a quienes París y América del Sur aplauden como grandes astros del teatro, están a bordo del « Conte Verde » rumbo al Río de la Plata.

Nuestro encuentro con dos viejos compañeros de la encantadora ciudad porteña hace revivir las bellas noches de Palermo, el Porteño, el Armenonville y tantos otros centros de las grandes veladas de arte de esta ciudad que reúne la vida bohemia de toda la Argentina.

Gardel, con aquella sonrisa encantadora, al reencontrarse con uno de sus viejos amigos de juventud, le dio un formidable abrazo y cantó su último tango, que Buenos Aires todavía no conoce y que hoy publicamos aquí.

‘Dejo a A NOITE, nos dice Gardel, mi último y mayor éxito de París, el tango que deberé cantar la noche en que el ‘Conte Verde’ eche anclas en mi ciudad natal.

El tango es el siguiente :

(Aquí, la letra de « Anclao en París » en la que se observan errores propios de la incomprensión idiomática por parte de los tipógrafos del diario)

A NOITE, publicando la letra de mi último tango, dará una primicia que Buenos Aires desearía tener[2]. Espero cantar en Río este año, tal vez para Navidad. Como sabe, tengo un contrato con la Paramount y solo después de terminado ese contrato podré cantar para este público que tanto quiero y admiro.

Después de un saludo bien porteño[3], Gardel y Gloria Guzmán dejaron el « Conte Verde », camino a la Avenida Rio Branco ».

Escuchar "Anclao en París"

El proyecto de Gardel de presentarse en Navidad en la ciudad carioca sugiere que no pensaba regresar pronto a Europa, cosa que hizo en octubre.

Esta hipótesis se fortalece con un suelto del mismo diario brasileño que el 1 de septiembre informaba:

«LA TEMPORADA DE CARLOS GARDEL EN RÍO

Carlos Gardel, el conocido cantor de tangos de la Argentina, que ha trabajado en París y se encuentra actualmente en Buenos Aires, vendrá a Río de Janeiro el próximo mes de octubre, con su orquesta típica.

El conocido cantor de las pampas hará una breve temporada en la capital de la República[4], donde dará una serie de conciertos de música regional argentina »

 

 La actuación no se cumplió pero el dato –desconocido en la bibliografía gardeliana- deja en claro que tanto Gardel como su entonces representante Razzano no cesaban en la búsqueda de nuevas actuaciones.

 

El 18 de agosto el « Conte Verde » cumplió su escala en el puerto brasileño de Santos, proveniente de « Génova – Villafranca y Barcelona », con una carga de 11.526 toneladas y una tripulación compuesta por 398 personas, siempre bajo las órdenes del Capitán Giuseppe Rizzi. 

 


 

Al día siguiente, el « Diario Nacional » publicó la siguiente nota :

El « Conte verde » lleva personalidades destacadas de la política, la literatura y la ciencia.

El autor de « Shanghai », Gloria Guzmán, Leuritz Melchior y el Dr. Sánchez Sorondo en camino a Buenos Aires – Un evadido de la Isla de Pascua regresa a su patria.

SANTOS, 18 (De la corresponsalía del DIARIO NACIONAL).- En el amanecer de hoy hizo su entrada a este puerto el « Conte Verde », trayendo un abultado número de pasajeros en sus tres clases, muchos de los cuales desembarcaron aquí.

Entre ellos, viajaban en primera clase los Sres. Albert Reismann y Da. Reina Reismann, procedentes de Génova; Erasmo Teixeira de Assumpçao, Da. Elvira de Lara Assumpçao, Theotonio y Ruy Assumpçao, provenientes de Villafranca.

Con destino al Río de la Plata, el gran paquebote de Lloyd Sabaudo conduce a varias personalidades destacadas en el teatro, la literatura, la ciencia y la política.


EL EXMINISTRO DEL INTERIOR DEL GOBIERNO PROVISIONAL DE ARGENTINA

Acompañado de su hijo, el estudiante Guillermo Matías Sánchez, quien lo fue a esperar a Río de Janeiro, sigue para Buenos Aires el Dr. Matías Sánchez Sorondo, exministro del interior del gobierno de Uriburu, que regresa de una larga excursión por Europa.

En opinión de este político argentino, y aunque ha dejado de formar parte del gobierno del dictador, Uriburu es un gobernante bien inspirado y que sabrá lograr sus propósitos.

Por eso entiende que resultan antipáticas las versiones divulgadas fuera de su país, referidas a que en Argentina imperan la dictadura y la tiranía.


EL AUTOR DE « SHANGHAI »

Con el propósito de dictar conferencias en el « Odeon » de Buenos Aires, viaja también para esa capital el escritor español Federico García Sanchez (SIC). En las primeras charlas va a sustituir al poeta y dramaturgo Eduardo Marquina, quien, debido a razones personales tuvo que postergar el viaje que con tal objetivo debía realizar a la capital argentina.

García Sanchiz es bastante conocido en Buenos Aires. Hace aproximadamente cuatro años visitó la gran república del Plata[5], consagrándose entonces a un estudio profundo del medio argentino, los aspectos poéticos del país, bellezas de su naturaleza y particularidades de sus habitantes.

Posteriormente, expuso todo el fruto de sus observaciones en conferencias de lenguaje simple y de bello efecto y bastante fieles al ambiente focalizado.

El referido escritor, que se distingue por las especiales prédicas de su oratoria, es el autor de « Shangai », libro que obtuvo gran éxito en todos los países de lengua latina.


DOS FIGURAS DEL TEATRO LIGERO ARGENTINO

Sofía Bozán, Gloria Guzmán y Carlos Gardel fueron las figuras principales de la Compañía de Revistas Argentinas que se presentó, hace cerca de un año, en los teatros españoles y en el Palace de París. Finalizada la temporada en la capital de Francia y después de un gran éxito, Sofía ya regresó a su patria, según anunciáramos oportunamente.

Gloria y Carlos están ahora en el « Conte Verde », están regresando porque tuvieron que participar de algunas películas habladas en castellano cuya filmación se realizó en los estudios que la Paramount posee en Joinville.

La actuación de Gloria Guzmán y Carlos Gardel frente a las cámaras cinematográficas estuvo siempre a la altura de sus dotes artísticas, siendo la primera una revelación en la versión española « Un caballero de frac » y Gardel causando óptima impresión en París, en el papel que le cupo en « Luces de Buenos Aires », uno de los filmes citados[6].

Sobre la vedette porteña podemos decir que, aunque conquistó París no se dejó conquistar por esa capital ni tampoco por las tentadoras propuestas que le enviaron desde Nueva York y Londres. Por este motivo vuelve a la tierra donde inició su carrera, pues declaró que a la « Place de la Concorde » prefiere su « Plaza de Mayo ».


ARTISTAS LÍRICOS QUE SE DIRIGEN PARA EL COLÓN

Entre otros artistas líricos que viajan en la nave italiana, se encuentra el tenor dinamarqués Lauritz Melchior y la soprano argentina Luisa Bertana.

Ambos exponentes del arte del canto van a tomar parte de los espectáculos del famoso Teatro Colón.


CIENTÍFICOS ITALIANOS

Para las jornadas médicas de Buenos Aires siguen los profesores italianos Dres. Arthur Castiglioni, Mario Donatti y Giovanni Ollino. El primero ejerce la cátedra de Historia de la Medicina en la Facultad de Medicina de Roma y el segundo, además de eximio cirujano es especialista en el tratamiento del cáncer. Además de cumplir con su misión, estudiarán el desenvolvimiento médico en América del Sur, en función de las conferencias que dictarán en Argentina y Brasil.

 

REGRESA A CHILE UNA DE LAS VÍCTIMAS DEL GENERAL IBÁÑEZ

En la segunda clase del « Conte Verde » se encuentra uno de los más destacados elementos del escenario político chileno, a quien la dictadura del General Carlos Ibáñez convirtiera en una de sus víctimas.

Se trata del Dr. Carlos Vicuña Fuentes, profesor de la Universidad de Santiago, muy conocido por sus escritos y por su fantástica fuga de la Isla de Pascua, en el mes de febrero último.

El Dr. Vicuña Fuentes, quien viene a compartir el júbilo de sus compatriotas por el fin de la dictadura, fue interrogado sobre el rumor de su candidatura a la presidencia de Chile, desmintiéndolo categóricamente. »           

 

 

A las 2 de la madrugada del 21, el « Conte Verde » amarró en Buenos Aires, luego de la habitual escala en Montevideo, donde Razzano y el empresario Augusto Álvarez esperaban a Gardel. 

No pocos periodistas fueron a recibirlo, entre ellos del diario « La Razón » que publicó una extensa nota de la que extraemos lo siguiente:

 

« Impresiones de madrugada de cantantes, cancionistas y cantores

Gardel y Gloria Guzmán momentos antes de desembarcar (foto "La Razón")
Perezosamente, con la despreocupación propia de una mole gigantesca que no logra mellar la justificada impaciencia de los que llegan y el anhelo de los que esperan, anhelo que se traduce en gritos inarticulados que se disparan en todas direcciones sin dar nunca en el blanco – atraca el Conte Verde en el desembarcadero de la dársena. Son las 2 de la madrugada. En el desembarcadero los que aguardan se han dividido en tres bandos : el familiar, el político y el farandulero. Las familias agitan pañuelos, los políticos aplauden y vitorean, los faranduleros llaman por su nombre de pila a los dos astros de la canción y de la pasarela: Gloria Guzmán y Carlos Gardel.

Nosotros nos echamos a la cara, a la gente de tablas…


Carlos Gardel

Carlos Gardel viene acompañado por el empresario del cine-teatro Broadway, señor Augusto Álvarez. El señor Álvarez se apresuró a recibirlo en Montevideo. Su objeto es fácil de preverse : Un contrato ».

 

Por su parte, en « Jornada » se lee: « El público reparte sus aplausos y saludos con Carlos Gardel. También está impaciente por bajar a tierra, por ver y sentir las horas de la noche apacible en que le toca llegar a Buenos Aires (…) En Montevideo me esperaba un Sr. Álvarez, del ‘Broadway’ (…) Pero ya no es posible continuar reporteando a Gardel, porque un grupo de amigos se lo lleva. Y entre ellos va Razzano, el amigo de siempre y que lo acompaña desde Montevideo »

 

Acompañado por sus amigos, Gardel acudió de inmediato a su casa de Jean Jaurès, deseoso por reencontrarse con Doña Berta. No hemos encontrado información sobre su estado de salud que amplíe lo expresado por Gloria Guzmán, pero los hechos indican que no se trató de nada demasiado grave.

Recién llegado, Gardel posa en el hall de su casa del Abasto  con Gloria Guzmán y con el empresario Augusto Álvarez





















Durante los dos meses que Gardel permaneció en Buenos Aires se presentó en diversos teatros y se reencontró con el músico franco-armenio Kalikian Grégor, quien lo acompañó en las grabaciones de las canciones francesas « Déjà », « Folie », « Madame, c’est vous » y « Je te dirai ».

El 28 de octubre volvió a embarcarse en el« Conte Rosso », esta vez para descansar, conocer nuevos países y concretar proyectos que derivaron en su sociedad con Alfredo Le Pera, marcando un hito en la historia del tango y de la cinematografía argentina.


  

 Ana Turón

Azul, diciembre 27 de 2021

Colaboración: Georges Galopa

 




Fuentes consultadas :

LIBROS :

GARCÍA JIMÉNEZ, Francisco : Vida de Carlos Gardel contada por José Razzano. (Bs. As., 1946)

GOBELLO, José Letras de Tango. Selección (1897-1981). Centro Editor, 1997

GUIBOURG, Edmundo. Al pasar por el tiempo. Memorias contadas a Marcelo Bonnín. Fundación Banco de la Provincia de Buenos Aires, 1985.

MORENA, Miguel Ángel : Historia Artística de Carlos Gardel. Estudio Cronológico. Edición Definitiva (Corregidor, 2008)

MONCALVILLO, Mona : El último bohemio. Conversaciones con Edmundo Guibourg. Ed. Celtia, 1983

PELUSO, Hamlet – VISCONTI, Eduardo. Carlos Gardel y la Prensa Mundial. (Corregidor, 1991)

PELUSO Hamlet – VISCONTI, Eduardo. Carlos Gardel y la Prensa después de su muerte. (Corregidor, 2014)

THOMAS, Vincent. El Gardel que yo conocí.  

 

REVISTAS

AQUÍ ESTÁ ! Junio de 1949

Revista "Goles Goles", septiembre de1946

 

INTERNET

Los Barcos de Gardel

Hemeroteca Digital de Brasil

Hemeroteca de España

Gardel en el Teatro Fémina de París

YOUTUBE: Tango y folklore argentino

Gardel, Artista y Empresario (Carlos Taboada)  



[1] El « Principessa Mafalda » realizaba su último viaje desde Génova a Sudamérica -ya que luego sería destinado a otras líneas-, y el 25 de octubre naufragó en las costas de Brasil llevando a bordo 1.208 pasajeros. Gardel había utilizado sus servicios dos años antes, por cuanto la noticia debió impresionarlo de manera particular.   

[2] Enrique Cadícamo escribió los versos de “Anclao en París” estando en Barcelona y se los envió por correo a Guillermo Barbieri, quien se encontraba en Niza acompañando a Gardel y los musicalizó. El 28 de mayo de 1931 había sido grabado en París, pero en Argentina todavía no se conocía.

[3] La traducción literal sería “sureño”, pero optamos por el “porteño” porque, evidentemente, se refiere a Buenos Aires.

[4] Río de Janeiro fue capital de Brasil hasta 1960, cuando se designó a la ciudad de Brasilia en su reemplazo.

[5] La visita anterior de García Sanchiz explica que Razzano confundiera la fecha en que fue tomada la fotografía a bordo del “Conte Rosso”

[6] El periodista desconoce la participación de Gloria Guzmán en “Luces de Buenos Aires”, que todavía no se había estrenado en Brasil.