EnglishFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified



Biografía de Carlos Gardel








En busca de nuevos horizontes emprendió viaje hacia la promisoria América y el 11 de marzo de 1893 desembarcó con su hijo en BuenosAires. El comienzo fue difícil, pero su cotizado oficio de planchadora y su vida austera le permitieron costear los estudios del pequeño Carlos.  

Poco hay para decir de su vida durante su adolescencia y primera juventud, cuando descubrió su vocación por el canto y comenzó a abrirse camino en ruedas de payadores y comités. Su detención en Florencio Varela “por fuga de hogar” y la falta de información de esta etapa de su vida dieron origen a versiones de un pasado al margen de la legalidad, desmentidas por el Comisario Francisco Romay.

Para 1911 ya era un hombrecito de veinte años que no sentía la menor atracción por la rigidez de los trabajos formales, reñidos con su creatividad artística. Fue entonces cuando conoció a José Razzano, “el Oriental” que sería su compañero de dúo hasta 1925. Juntos realizaron giras por Argentina, Uruguay, Brasil y Chile. En 1917 Gardel participó de la filmación de la película muda “Flor de Durazno”, bajo la dirección de Defilipis Novoa, y llevó al teatro y al disco el primer tango-canción, “Mi Noche Triste”, marcando un hito en la historia de la cultura del Río de la Plata.

El dúo Gardel-Razzano
Pero su carrera y su vida misma se veían amenazadas por infracciones pasibles de graves penas. Seguramente por inconsciencia juvenil, Gardel no se había enrolado (como extranjero) en una Argentina regida por la Ley de Residencia ni se había presentado a defender a Francia durante la guerra. Así, ante el incumplimiento a las legislaciones de ambos países, el 8 de octubre de 1920 se presentó en el Consultado Uruguayo y dijo llamarse Carlos Gardel –en vez de Gardes-, nacido en Tacuarembó (Uruguay) en 1887, acogiéndose a una ley del vecino país que brindaba protección a los uruguayos radicados en el exterior. Con el certificado expedido por el Consulado, pronto gestionó la Ciudadanía Argentina, Pasaporte y toda otra documentación requerida para viajar y trabajar en el mundo entero, sin que se lo pudiera relacionar con el niño Gardes nacido en Toulouse en 1890. Consciente de que se trataba de dos personas diferentes, en 1933 redactó su testamento en el que aclaraba esta situación, permitiendo que su señora madre lo heredara sin inconvenientes.
Esta jugada de ajedrez dio origen a numerosas confusiones y leyendas algunas de las cuales subsisten en la actualidad a pesar de no contar con ningún respaldo documental.

Retomando el orden cronológico de sus actividades artísticas, señalamos que en 1923 el dúo Gardel-Razzano viajó por primeravez a España, donde más tarde nuestro Cantor desarrollará una exitosa carrera en calidad de solista.

El tango iba ganando terreno mientras, coincidentemente, José Razzano perdía su voz. Así, luego de haber cantado para personalidades de la talla de Jacinto Benavente (1922),  Humberto I de Saboya (1924) y el Príncipe de Gales Eduardo de Windsor (1925), “El Oriental” se retiró de la actividad artística durante su actuación en Rafaela (Provincia de Santa Fe).

Comenzó entonces una nueva etapa para ambos. Gardel ya transitaba los caminos del tango, por cuanto no sufriría grandes variantes en la faz artística, pero tampoco era fácil separarse de ese amigo casi hermano, compañero de andanzas y trasnoches. Razzano, por su parte, casado y con dos hijas, debería afrontar una importante merma en sus ingresos. Por estas razones, la desvinculación sólo se produjo en los escenarios y “Pepe” Razzano comenzó a desempeñarse formalmente como representante artístico de su ex compañero de dúo, que pronto se consolidó como cantor de tangos (aunque siguió interpretando temas del folklore argentino hasta el final de su carrera y realizó breves incursiones en géneros internacionales).

A las grabaciones de discos se sumaron destacadas actuaciones en España y en 1928 debutó en Francia con éxito rutilante.

De regreso en nuestro país, protagonizó otro hecho histórico al filmar los “encuadres de canciones” o “cortos” dirigidos por Eduardo Morera, inaugurando el cine sonoro argentino y dando comienzo a una nueva etapa en su carrera artística. Así, en 1931, contratado por la Paramount de Francia, filmó “Luces de Buenos Aires”, “Espérame” y “Melodía de Arrabal” y “La Casa es Seria”, un mediometraje dirigido por Lucien Jacquelux del que sólo se conserva la banda de sonido. Durante estos rodajes conoció a Alfredo Le Pera y juntos formaron un binomio que marcó un hito en la historia del tango.


Durante 1933, su último año en Argentina, se presentó en numerosas salas de Buenos Aires y realizó giras por el interior del país.
El 7 de noviembre se embarcó en el “Conte Biancamano” rumbo a Europa primero y luego hacia los Estados Unidos, donde debutó en la emisora radial N.B.C. y filmó “Cuesta Abajo”, “El Tango en Broadway”, “Cazadores de Estrellas”, “El Día que me quieras” y “Tango Bar”, películas que contaron con el guión de Alfredo Le Pera y en las que participaron Mona Maris, Rosita Moreno, Manuel Peluffo, Enrique De Rosas, Tito Lusiardo, Jaime Devesa, Vicente Padula, Suzanne Dulier y Sydelle Slewette (una de las “rubias de New York”) entre otros.

En 1934, durante una pausa en el rodaje de las películas, realizó su último viaje a Francia. Luego de unos días de descanso en París y Niza (donde deseaba comprar una casa),  visitó a sus familiares de Albi (“Marissou” y “la tía de la casa de paraguas”)  y Toulouse donde se encontraba su madre, su tío Jean y su esposa Charlotte, su primo, a quien apodó “el Rey de la Pesca” y la rama Barrat, estrechamente vinculada a Doña Berta desde su juventud.

El 28 de marzo de 1935 inició una gira por Latinoamérica que quedó trunca en el aeródromo de Medellín (Colombia), cuando el avión en el que viajaba colisionó con otro que esperaba su turno para despegar. La tragedia se cobró las vidas de Gardel y gran parte de sus colaboradores: Alfredo Le Pera, los guitarristas Guillermo Barbieri, Ángel Domingo Riverol (el 26 de junio) Celedonio Palacios (empresario chileno), Henry Swartz (empresario teatral), José Corpas Moreno (secretario de Gardel), Alfonso Azzaf (colaborador de Gardel, falleció horas más tarde), el piloto de avión Ernesto Samper Mendoza y el radio operador Willy Foster. Sobrevivieron José María Aguilar (guitarrista), José Plaja (profesor de inglés de Gardel) y Grant Flynn (jefe de tráfico de la compañía aérea S.A.C.O.) . 


Luego de penosas y difíciles gestiones de Armando Defino, sus restos fueron repatriados a la Argentina y descansan en el Cementerio Oeste, popularmente conocido como “La Chacarita”, donde se yergue el imponente mausoleo, obra del escultor Manuel De Llanos y donde desde el 7 de julio de 1943 reposa también su señora madre.  





Ana Turón     -   Georges Galopa        
 Azul (Argentina) - Andolsheim (Francia)
Noviembre 22 de 2017